El miércoles se jugó un gran y esperado partido, la vuelta de la Supercopa de España.
Tanto el Barça como el Real Madrid salieron con un once de gala, el primero con la misma alineación que la de la final de Champions de Wembley y el segundo con la del primer clásico de la liga de la temporada pasada, la del 5-0.
A las once, F. Borbalán pitó el inicio del partido. Los diez primeros minutos fueron muy flojos para ambos equipos pero sobretodo para el conjunto catalán.
Finalmente, en el minuto 15 el conjunto azulgrana consiguió marcar el primer tanto del partido a cargo de Iniesta y cinco minutos más tarde Cristiano empataba el marcador (era su primer gol en el Camp Nou), un gol posteriormente cuestionado por estar en fuera de juego.
El partido siguió igual que la ida ya que Messi puso por delante el Barça a pocos minutos de llegar al descanso.
A la reanudación del partido todo continuó en la misma línea: un Real Madrid presionando arriba y la posesión repartida por igual.
En el minuto 9 Marcelo hizo una fuerte entrada a Messi y justo al pasar por delante del entrenador blanco ese hizo un gesto con la mano como indicando que olía mal, obteniendo así la primera muestra de poco respeto que ofrecía Mourinho.
Benzema empató para el Madrid (primer gol del francés ante el Barcelona vestido de blanco). A escasos minutos del finalizar el partido Messi hizo un golazo, proclamando el Barça como ganador de la Supercopa.
Antes de que el colegiado pitara el final del partido Marcelo realizó una brutal entrada a Cesc, derivando así a una fuerte tángana entre los dos clubes. El enfrentamiento terminó con tarjetas rojas para Marcelo, Özil y Villa, y con otra polémica cuando Jose Mourinho se acercó al segundo entrenador azulgrana -Tito Vilanova- y le puso el dedo en el ojo, y este respondió golpeándole.
Cada vez los clásicos terminan peor y van acompañados de un ambiente más tenso y como bien dice el técnico catalán: “Un día pasará algo grave, tenemos que andar con cuidado”.
De hecho la polémica continuó en la rueda de prensa cuando al técnico portugués le preguntaron por el incidente y ese contestó que no sabía quien era “Pito” Vilanova y defendió el comportamiento de sus jugadores.
Pero dejando de lado todo el altercado, podemos decir que el Barça jugó un buen partido y que Cesc hizo un gran debut; fue llegar y conseguir el primer título de la temporada, hecho que iguala el Barça con el Madrid en títulos conseguidos.
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